
La mujer, en su afán de conquistar al gordo y vago de su marido descubrió la cera. Después la maquinita de afeitar, y mas adelante, depilite.
En conclusión , por culpa de las mujeres que hablan hasta por los codos, las que somos de pocas palabras sufrimos las consecuencias.
Prefiero estar horas sentada al frente del monitor sin hacer nada, que poner a calentar cera para después descuartizarme las piernas con un palo. Odio depilarme. Mis amigas me dicen que debería cuidarme mas, pero realmente me parece una pérdida de tiempo.
Hay miles de cosas que prefiero hacer antes que eso.
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