¿Cuánto tiempo mas vas a estar así?...refugiado en tu soledad...
Es un infierno encantador, este juego de vaivenes con fichas de plastilina y de cartón. En un tablero insolente, con dibujos robados del kamasutra. Forrado de piel y de hojas de árboles muertos. Finjo la felicidad que nada me dá. Resucito cada amanecer y vivo en una muerte lenta, la razón de no ser la musa de nadie. Una inspiración sin arte, la vanguardia de los hombres de hoy.
Escribir me deprime, me pone triste, me aplasta. Me hace sentir sola, muda y cíclope. Es decir tengo un ojo en el medio, pero me falta el derecho. Veo cosas que los demás no ven, y no veo cosas evidentes. No sé. Nada puedo decir de mi vida. Nada que no halla dicho antes.
Pero ese es un detalle sin importancia, en este momento.
Anoche me emborraché y no tenía ganas de estar con ningún desconocido.
Tengo ganas de volver a salir esta noche, de volver a emborracharme, de ir a parar a un antro donde suene la música que tengo ganas de escuchar con la gente que tengo ganas de ver.
De llegar a mi casa, con la pintura corrida, la cara de drogada que se me dibuja en noches como esas. De levantarme a la mañana y acordarme de que conocí a alguien interesante esa noche, y que al minuto de pensar eso, suene el teléfono, y es esa persona que está sintiendo algo parecido a lo que siento yo. Y entonces empezamos a hablar por teléfono...y etc etc.
De eso tengo ganas esta noche.
jueves, 1 de octubre de 2009
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